
51 minutos faltaban para el 2010 y ella sólo meditaba sobre su año. Demasiadas cosas inesperadas habían sucedido, bueno, mas bien una sola. Todo se le había desbordado de las manos, creía que podía controlar todo (y sigue creyendolo a pesar de todo) pero el tiempo demostró lo contrario.
Poco a poco, había comenzado a destruirse a si misma, pero esa destrucción se camuflaba de perfección, ya le faltaba poco para llegar a ella, ya había avanzado 10 pasos y solo le quedaban 6 mas para llegar a esa supuesta "felicidad", que, muy bien sabía ella, era una fantasía.
Ella era muy inteligente y sabía lo que estaba sucediendo, podía avanzar todos los pasos que quisiera, pero su alma desaparecía lentamente. Sentía un vacío insoportable dentro que ya no podía soportar más.
El final se avecinaba y ella se daba cuenta de que mucho mas no soportaría. Su cuerpo se desmoronaba poco a poco. Su piel estaba mas blanca de lo común, su presión bajaba todos los días, su vista se nublaba, tenía que sostenerse de las paredes para no desmayarse, pero más allá de eso, ella sentía un indicio de felicidad, estaba llegando a su meta.
Su vida era un infierno, se levantaba todas las mañanas sabiendo que el día iba a ser un infierno. Su único deseo al abrir los ojos era que llegara la hora de cerrarlos de nuevo. Pero su alma estaba poseida, 55 demonios disfrazados de ángeles le susurraban al oido que continuara.
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